Protocolo

Antes de entrar en la colección, a los mecheros se les aplica el artículo 14 de la Constitución Española «Todos los mecheros son iguales ante la ley, no se discrimina a ninguno por razón de raza, sexo, religión y opinión»

Cualquier mechero, sea lo que sea lo que expone o su simbologia, tiene cabida en la colección. Por tanto, todo mechero que contenga publicidad, refrán, leyenda o dibujo, es válido.

Una vez superado este trámite, os detallo brevemente las fases por las que debe pasar cualquier mechero antes de formar parte de la colección:

1.- CLASIFICACIÓN POR MARCA Y MODELO

Consiste en la separación física de los mecheros por marca y modelo. Este proceso facilita la posterior comprobación de su exclusividad en la base de datos.

2.- COMPROBACIÓN DE SU EXCLUSIVIDAD

Los mecheros encontrados como «repetidos» nunca se tiran. Algunos van a parar al desguace, convirtiéndose en «donantes de piezas», y son utilizados para salvar la «vida» de otros mecheros «no repetidos» a los que les falta el cabezal, pulsador, etc.

El resto de mecheros «repetidos» sirve para el intercambio con otros coleccionistas.

3.- VACIADO DEL  GAS

Caso de que el mechero llegue con gas a mi poder, se procede siempre a dejarlo sin combustible por seguridad.

El sistema que utilizo para vaciar el gas de los mecheros es muy sencillo y puede ser usado con varios mecheros a la vez. En una ventana corredera se coloca el mechero acostado horizontalmente entre el marco metálico y el borde de la hoja de la ventana presionando el pulsador del gas. Así en unas pocas horas el mechero está completamente desprovisto de gas.

A continuación os detallaré una forma mucho más rápida que la anterior pero como podréis comprobar poco o nada recomendable.

La anécdota corresponde a un mechero en particular. Fue hace años clasificando los mecheros, cuando de repente la perrita de mi cuñado Toni, cogió uno con la boca y se lo llevó a un rincón. Mi cuñado la llamaba insistentemente para que lo devolviera, pero de pronto mordió el mechero y se produjo una pequeña explosión, soltando el mechero inmediatamente. Tal fue el susto que se llevó el animalito que desde aquel día sólo con enseñarle un mechero se iba corriendo cuanto mas lejos mejor. El mechero está expuesto en la colección con un agujero producido por el colmillo de la perrita.

4.- LIMPIEZA

Los mecheros cuando llegan a mi poder, por su uso diario o simple almacenamiento, tienen restos de grasa, pegamento, cualquier otro material o polvo. Todos ellos aunque sean nuevos se someten a un proceso de limpieza. Consiste en pasarlos por el «tren de lavado», frotándolos con un trapo empapado en alcohol, y su posterior secado con una bayeta, para dejarlos limpios y relucientes.

Como curiosidad os contaré que hace algunos años, tal fue la cantidad de mecheros que limpié de una tirada que al estar varios días seguidos durante horas con las manos mojadas por el alcohol, los dedos y las palmas de las manos se me quemaron y durante un tiempo casi no podía tocar ningún objeto.

5.- REPARACIÓN

Todos deben pasar por la I.T.V. de los mecheros, donde si les falta o tienen rota alguna parte, se procede a su restitución o reparación con piezas procedentes de «desguace».

6.- UBICACIÓN

Consiste en la colocación física del mechero en el lugar que le corresponde, mediante sujeción con velcro, pegado, fijación, o cualquier otro tipo de anclaje. Personalmente es el momento que mayor satisfacción me produce, y el lado más visual de la colección.

7.- INCLUSIÓN EN «BASE DE DATOS»

Grabación informática de todos y cada uno de los datos del mechero para su archivo en el ordenador. En este momento el mechero queda inscrito y registrado para su consulta o visita.

8.- FOTO

La foto se incluye en la ficha personal de cada mechero y constituye el broche de oro de la «base de datos» pues sirve para el recuerdo y visualización en la página web. Una imagen vale  más que mil palabras.

 

Foto: MONTAÑAS de MECHEROS, listas para pasar el PROTOCOLO, antes de su incorporación a la COLECCIÓN.